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Auditoría de procesos

Auditoría de procesos en Tandil

Una auditoría de procesos es mirar cómo trabaja tu negocio hoy y salir con un número: cuánto te cuesta, por mes, el problema que tenés. Tarda entre 3 y 5 días, no cuesta nada y el informe queda tuyo, me contrates o no.

3 a 5 díasSin costoSin compromisoEl informe queda tuyo

Dónde se pierde

Cuatro cosas escritas, con números.

No es un diagnóstico general ni una lista de recomendaciones. Es esto, medido sobre tu negocio.

  1. Las fugas

    En qué momento entra la consulta, cuánto tarda en ser vista y cuántas se pierden en el camino.

    Cuándo pasa: Por dónde se te caen los contactos

  2. El tiempo

    Cuántas horas se van en tareas que se repiten igual todos los días, y cuánto cuestan esas horas en sueldos.

    Cuándo pasa: Cuántas horas por semana

  3. La prioridad

    Qué conviene automatizar primero y qué no vale la pena tocar. Casi siempre hay una sola cosa que mueve la aguja y tres que no.

    Cuándo pasa: Qué se toca primero y qué no se toca

  4. El costo

    Cuánto te cuesta, por mes, dejar todo como está. Ese número es contra el que se compara cualquier presupuesto, incluido el mío.

    Cuándo pasa: Cuánto por mes, en pesos

Sin ese número, cualquier presupuesto es una suposición. Incluido el mío.

Quiero los números de mi negocio

Lo que ya está medido

El primer paso no cuesta nada, y no es una demostración.

3 a 5
días desde que hablamos hasta el informe
$0
lo que sale, sin letra chica
100%
tuyo: el informe queda tuyo, me contrates o no

Contactar a un interesado dentro de los primeros 5 minutos, en vez de a los 30, multiplica por 21 la probabilidad de que esa consulta llegue a algo. La misma investigación auditó 2.241 empresas y encontró que el promedio de respuesta era de 42 horas. La auditoría empieza midiendo exactamente eso en tu negocio.

Lead Response Management Study (MIT / InsideSales) y Harvard Business Review, Oldroyd, McElheran y Elkington, 2011.

Cómo es

Cuatro pasos. Ninguno a ciegas.

Media hora de charla, unos días de trabajo mío y un número sobre la mesa. No hace falta que prepares nada ni que ordenes nada antes.

  1. 01

    Charlamos

    30 minutos

    Me contás cómo entra el trabajo hoy. No hace falta que prepares nada.

    Te queda

    Una charla que no te compromete a nada.

  2. 02

    Miro

    3 a 5 días

    Reviso por dónde entran las consultas, qué se anota, dónde y qué se repite.

    Te queda

    El trabajo hecho, sin que pongas un peso.

  3. 03

    Te paso el número

    sin costo

    Las cuatro cosas de arriba, escritas. El informe queda tuyo.

    Te queda

    El informe, tuyo, lo uses conmigo o con otro.

  4. 04

    Decidís vos

    sin compromiso

    Si conviene hacer algo, te paso propuesta. Si no conviene, te lo digo igual.

    Te queda

    La decisión, con un número al lado.

  5. Antes de todo eso

    Prefiero perder el proyecto a venderte algo que no rinde.

    En un pueblo como Tandil, una recomendación vale más que un trabajo cobrado de más. Si el resultado es que no te conviene contratarme, te lo digo y ahí termina.

El primer paso

Antes de venderte nada, te muestro los números.

Contame qué hace tu negocio y qué es lo que más tiempo te come. Con eso arranco la auditoría. Sin costo, sin compromiso, y el informe queda tuyo aunque no me contrates.

01

Las fugas

Por dónde se te caen los contactos hoy.

02

El tiempo

Cuántas horas por semana se van en tareas repetidas.

03

La prioridad

Qué conviene automatizar y qué no vale la pena tocar.

04

El costo

Cuánto te cuesta, por mes, dejar todo como está.

Falta tu nombre
Falta el rubro
Revisá el contacto
Elegí una opción

No te deja ninguna obligación de contratarme.

El informe es tuyo, lo uses conmigo o con otro.

Te respondo en el día. Sin costo y sin compromiso.

Preguntas

Lo que me preguntan antes de arrancar.

No cuesta nada y el informe queda tuyo, me contrates o no. No es una demostración ni una llamada de venta: es el trabajo hecho. Lo hago así porque el problema de este rubro es que nadie confía, y la única forma de romper eso es poner algo sobre la mesa antes de pedir plata.

Cuatro cosas escritas: por dónde se te caen los contactos hoy, cuántas horas por semana se van en tareas repetidas, qué conviene automatizar y qué no vale la pena tocar, y cuánto te cuesta por mes dejar todo como está.

Entre 3 y 5 días desde que hablamos. No es automático: lo miro yo, a mano, y por eso tardo un día en contestarte el primer mensaje y no un segundo.

Media hora de charla y acceso a mirar cómo trabajan hoy: por dónde entran las consultas, qué se anota y dónde. No hace falta que prepares nada ni que ordenes nada antes.

Te lo digo, y ahí termina. Prefiero perder el proyecto a venderte algo que no te va a rendir: en un pueblo como Tandil, una recomendación vale más que un trabajo cobrado de más.

¿Quedó algo afuera? Preguntame directo.